Google lanza un servicio de edición web para equipos de trabajo
Google Sites, el último paso de la empresa en su estrategia de entrada en el mercado empresarial y educativo, aspira a rivalizar con la franquicia SharePoint de Microsoft.
Por Eric Auchard
SAN FRANCISCO (Reuters) - El sitio de Internet Google anunció el miércoles que ofrecerá una herramienta sencilla de publicación web para que los trabajadores de oficinas construyan y gestionen las páginas de colaboración de sus equipos, aspirando a rivalizar con la franquicia de Microsoft SharePoint.
Google Sites, como se llama el nuevo sistema, es una versión reducida de JotSpot, un servicio fácil de editar para que organizaciones y particulares construyan y editen páginas web y que Google adquirió hace 16 meses bajo condiciones no publicadas.
El nuevo servicio marca el último paso de la empresa en su estrategia de entrada en el mercado empresarial y educativo.
La iniciativa permite a los usuarios no entendidos en la materia organizar y compartir información digital como enlaces web, calendarios, fotos, videos, presentaciones, archivos adjuntos y otros documentos en una página fácil de mantener, o crear su propia "intranet" para gestionar proyectos en equipo.
"Crear una página web para un equipo siempre ha sido demasiado complicado, requería hardware especializado y software, así como conocimientos de programación," dijo Dave Gorouard, director general de la unidad Enterprise de Google, dirigida a trabajadores de oficinas.
Google Sites es una versión reducida del programa SharePoint de Microsoft, que permite a los usuarios de una organización compartir documentos y mantener calendarios en páginas web seguras, pero es mucho más complejo de construir y mantener.
Las páginas son gratis o con una pequeña cuota en función del número de usuarios, dependiendo de si las organizaciones han adquirido versiones completas de Google Apps, un paquete de software que incluye procesador de textos, hoja de cálculo y un programa de presentaciones, además de correo electrónico y herramientas sencillas de publicación web.
"La idea es que los departamentos de Tecnologías de la Información no tengan que hacer nada salvo facilitar a los usuarios valerse por sí mismos," indicó Gorouard.
A diferencia de SharePoint, que normalmente exige a las organizaciones comprar y mantener su propio hardware y software, con un gasto que puede oscilar entre decenas y cientos de miles de dólares para cien usuarios, Google Sites está alojada en los ordenadores de Google y es gratis para los usuarios de Google Apps.
Según Google, más de 500.000 empresas y varios miles de escuelas y universidades adoptaron Google Apps durante el año pasado.
(Traducido por Servicio Online de Madrid; Editado en español por Juan José Lagorio)
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lunes, 10 de marzo de 2008
martes, 19 de febrero de 2008
LA MÚSICA Y LA EDUCACIÓN EN EL AIRE
La creciente disputa ante el tema de propiedad intelectual relativa a la música que circula por Internet trae aparejadas algunas cuestiones que tocan el tema de la educación a distancia. Asignaturas importantes como el futuro de los formatos y de los futuros soportes convenientes que especialistas, organizaciones de usuarios y de autores, discográficas debaten abren también nuevas expectativas sobre el futuro de la educación a distancia.
La migración de contenidos hacia Internet, la creciente individualización de la música a través de los dispositivos mp3, IPod, Iphone, celulares, etc., configura el escenario de una nueva ecología del conocimiento. Y si bien los conflictos e intereses son diversos en cuanto a poder, tamaño y objetivos, las crecientes disputas de las discográficas y los autores ante los downloaders de música digital, y sus correspondientes fracasos, comienzan a avisarnos que existe por el momento un cierto vacío en cuanto a soportes y formatos. Y que los que estamos involucrados en la educación a distancia no podemos dejar observar.
El tema hace eclosión en el último número de la revista Rolling Stone, donde podemos leer las inquietudes que los músicos más reconocidos tienen respecto del nuevo escenario saturado de redes P2P donde comunidades de usuarios intercambian archivos digitales de música. Además trae un reportaje al grupo de rock Radiohead, cuya nueva estrategia de marketing consistió en poner a la venta su último LP a través de su sitio en Internet, delegando además al usuario el precio del producto.
Por otro lado, el diario perfil nos avisa sobre la novedad de Taringa, una plataforma en Internet que viene creciendo rápidamente y donde, entre varias actividades, podemos bajar música. La creciente información sobre el tema y el carácter irresuelto de los conflictos están forzando a las discográficas a probar nuevas ofertas en formatos, donde lo multimedia se cruza con el texto, el diseño y la fotografía. El DVD, mientras tanto, pone paños fríos y resuelve fugazmente, hasta el momento, las incertidumbres del mercado de la música.
Mientras tanto, qué sucede con la educación ante estos problemas? Si bien el tema parece no ser tan desesperante como lo puede ser la pérdida de rentabilidad de una discográfica y las ganancias de los autores, la educación está atravesando disyuntivas claves ante la creciente circulación, distribución e intercambio de libros a través de Internet, mientras que por otra parte se multiplican las experiencias a través del uso de foros, blogs, podcast, chats y de los cursos a distancia en la web. Todas estas experiencias conforman los escenarios actuales por donde nos movemos, tanto en el terreno empírico como en el digital.
La irrupción de la dimensión digital ha desatado una aceleración de circulación y disposición de la información a través de instancias en común con la educación a distancia. Y consecuentemente ha activado en no pocos un ansia tanto de ocio como de conocimiento que no podemos dejar de aprovechar en la educación. Como nos informa Patricia Jiménez desde Aprendemás, “Los móviles, las agendas electrónicas, los reproductores de música o las videoconsolas portátiles son aparatos totalmente integrados en nuestra vida cotidiana y que perfectamente pueden ser utilizados con fines educativos”.
De esta forma, el mp3 se transforma en un soporte alternativo (y complementario) al libro de texto o incluso el libro de notas. Permite compatibilizar audio y escucha individual en el colectivo como en casa. Posibilita que el conocimiento despegue de los establecimientos y se adapte a la vivencia cotidiana, muchas veces en incompatibilidad absoluta con los tiempos o instancias de los colegios e instituciones similares.
Mientras tanto, recientes experiencias a través de las herramientas denominadas web 2.0 nos permiten visualizar cómo está evolucionando el desarrollo de este nuevo matrimonio entre Internet y conocimiento. Tal es el caso de SciVee, ideado para el ámbito científico a partir del esqueleto base de Youtube. El sitio permite la publicación de trabajos de profesionales para compartir con los usuarios, además de la posibilidad de formar comunidades de intereses y temáticas con participación a través de foros. Menos especializado pero igualmente interesante es la experiencia de Big Think.
En definitiva, si Marshall Berman parafrasea a Marx cuando afirma que “todo lo sólido se desvanece en el aire”, y Scott Lash nos avisa que son las formas tecnológicas de vida las que están elevadas en el aire, habrá que encontrar las formas y objetos adecuados para acompañarnos en esta nueva era del conocimiento. Evidentemente lo sólido presenta dificultades cuando observamos las problemáticas del disco, cd, dvd, y la música digital. Mientras que en la escuela oscilamos entre la garantía de la autoridad del profesor y la negación tecnológica, que mantiene en el aire lo que ya es una evidencia cotidiana: que convivimos con caudales de información, pagamos por objetos y dispositivos que nos ayudan a retenerla (MP3, camaras, Ipods, celulares) y digerimos de acuerdo con unos intereses caníbales cada vez más intensos.
Autor: Horacio Lotito
Fuente: www.portal.educ.ar
La migración de contenidos hacia Internet, la creciente individualización de la música a través de los dispositivos mp3, IPod, Iphone, celulares, etc., configura el escenario de una nueva ecología del conocimiento. Y si bien los conflictos e intereses son diversos en cuanto a poder, tamaño y objetivos, las crecientes disputas de las discográficas y los autores ante los downloaders de música digital, y sus correspondientes fracasos, comienzan a avisarnos que existe por el momento un cierto vacío en cuanto a soportes y formatos. Y que los que estamos involucrados en la educación a distancia no podemos dejar observar.
El tema hace eclosión en el último número de la revista Rolling Stone, donde podemos leer las inquietudes que los músicos más reconocidos tienen respecto del nuevo escenario saturado de redes P2P donde comunidades de usuarios intercambian archivos digitales de música. Además trae un reportaje al grupo de rock Radiohead, cuya nueva estrategia de marketing consistió en poner a la venta su último LP a través de su sitio en Internet, delegando además al usuario el precio del producto.
Por otro lado, el diario perfil nos avisa sobre la novedad de Taringa, una plataforma en Internet que viene creciendo rápidamente y donde, entre varias actividades, podemos bajar música. La creciente información sobre el tema y el carácter irresuelto de los conflictos están forzando a las discográficas a probar nuevas ofertas en formatos, donde lo multimedia se cruza con el texto, el diseño y la fotografía. El DVD, mientras tanto, pone paños fríos y resuelve fugazmente, hasta el momento, las incertidumbres del mercado de la música.
Mientras tanto, qué sucede con la educación ante estos problemas? Si bien el tema parece no ser tan desesperante como lo puede ser la pérdida de rentabilidad de una discográfica y las ganancias de los autores, la educación está atravesando disyuntivas claves ante la creciente circulación, distribución e intercambio de libros a través de Internet, mientras que por otra parte se multiplican las experiencias a través del uso de foros, blogs, podcast, chats y de los cursos a distancia en la web. Todas estas experiencias conforman los escenarios actuales por donde nos movemos, tanto en el terreno empírico como en el digital.
La irrupción de la dimensión digital ha desatado una aceleración de circulación y disposición de la información a través de instancias en común con la educación a distancia. Y consecuentemente ha activado en no pocos un ansia tanto de ocio como de conocimiento que no podemos dejar de aprovechar en la educación. Como nos informa Patricia Jiménez desde Aprendemás, “Los móviles, las agendas electrónicas, los reproductores de música o las videoconsolas portátiles son aparatos totalmente integrados en nuestra vida cotidiana y que perfectamente pueden ser utilizados con fines educativos”.
De esta forma, el mp3 se transforma en un soporte alternativo (y complementario) al libro de texto o incluso el libro de notas. Permite compatibilizar audio y escucha individual en el colectivo como en casa. Posibilita que el conocimiento despegue de los establecimientos y se adapte a la vivencia cotidiana, muchas veces en incompatibilidad absoluta con los tiempos o instancias de los colegios e instituciones similares.
Mientras tanto, recientes experiencias a través de las herramientas denominadas web 2.0 nos permiten visualizar cómo está evolucionando el desarrollo de este nuevo matrimonio entre Internet y conocimiento. Tal es el caso de SciVee, ideado para el ámbito científico a partir del esqueleto base de Youtube. El sitio permite la publicación de trabajos de profesionales para compartir con los usuarios, además de la posibilidad de formar comunidades de intereses y temáticas con participación a través de foros. Menos especializado pero igualmente interesante es la experiencia de Big Think.
En definitiva, si Marshall Berman parafrasea a Marx cuando afirma que “todo lo sólido se desvanece en el aire”, y Scott Lash nos avisa que son las formas tecnológicas de vida las que están elevadas en el aire, habrá que encontrar las formas y objetos adecuados para acompañarnos en esta nueva era del conocimiento. Evidentemente lo sólido presenta dificultades cuando observamos las problemáticas del disco, cd, dvd, y la música digital. Mientras que en la escuela oscilamos entre la garantía de la autoridad del profesor y la negación tecnológica, que mantiene en el aire lo que ya es una evidencia cotidiana: que convivimos con caudales de información, pagamos por objetos y dispositivos que nos ayudan a retenerla (MP3, camaras, Ipods, celulares) y digerimos de acuerdo con unos intereses caníbales cada vez más intensos.
Autor: Horacio Lotito
Fuente: www.portal.educ.ar
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